
Desde hoy y hasta el 15 de mayo, unos 80.000 niños catalanes que cursan tercero de primaria se enfrentarán a las pruebas en castellano, catalán y matemáticas que establece la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), también conocida como ley Wert. Unos exámenes que una vez más enfrentan al departamento de Enseñanza, el Ministerio y a un puñado de centros que se declara “insumisos”.
Una de estas escuelas es El Bosc, ubicada en la montaña de Montjuïc de Barcelona, donde no se han realizado las pruebas. El colegio ha amanecido con pancartas que mostraban su participación en el boicot al examen. El centro forma parte de la red de 30 escuelas insumisas (XEI) (0,78 por ciento del total) que consideran que la prueba no solo acata la LOMCE, sino que no es conveniente para el sistema educativo. “Es necesario evaluar el sistema, pero no tiene sentido si después no hay recursos para revertir lo que no se ha hecho bien”, asegura Maria José Ruiz, una de las portavoces de la XEI. Los sindicatos también han criticado la prueba, pues consideran que “no se evalúa al centro, sino al estudiante”.
Los resultados de la prueba, además, se tienen que hacer públicos, algo que la propia consejera de Enseñanza ha rechazado en varias ocasiones. “Esta publicidad permitirá hacer rankings y culpabilizar a las familias y a los centros por los resultados”, denuncia Ruiz. Los sindicatos, a su vez, creen que esto perjudicará a los centros con mayores dificultades socioeconómicas.
En varias ocasiones la consejera de Enseñanza Irene Rigau ha asegurado que “driblará” la LOMCE para no cumplirla. “En lo único que ha desacatado es en el tema del catalán. El resto, lo cumple todo”, dice Ruiz. Oficialmente la Generalitat defiende que las pruebas de tercero son el examen que el Ministerior hacía en quinto desde el 2000 para evaluar el sistema educativo, y que ahora se han adelantado. El resultado de estas pruebas no se hacían públicos. Tampoco la Generalitat publica los exámenes autonómicos que se realizan en sexto de primaria y cuarto de ESO.
La prueba es compleja y se realizará en varias jornadas. Se evalúan la expresión oral y escrita en catalán y castellano y las habilidades en matemáticas. Cada centro puede organizarse como lo desee para realizar el test, por lo cual Enseñanza no cuenta con datos sobre el alcance del boicot convocado por la XAI.
Fuente: El País
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